Era una tarde cualquiera en Rusia cuando un barco de pescadores estaba faenando en las heladas aguas de un gran lago. Estos hombres no se imaginaban cómo iba a cambiar el día de golpe y lo que tendrían que hacer. Mientras soltaban amarras, vieron cómo al fondo había dos cosas negras chapoteando en el agua tratando de salir a flote. No sabían lo que era y rápidamente decidieron ir con el barco a ver que estaba pasando, para su sorpresa, se trataba de dos pequeños osos que se estaban ahogando. No había tiempo que perder, tenían que hacer algo.

Mamá Oso Abandona A Sus Oseznos Pero Algo Increíble Pasa Justo Después
El Comienzo Del Drama
La historia que vamos a contar es un drama de los grandes, digno como mínimo de una película de ciencia ficción, y es que una madre que abandona a sus hijos a su suerte es algo desgarrador. Sin embargo la relación que se crea entre los pescadores y los oseznos es tan mágica como singular. Esta historia no es apta para gente extremadamente sensible ya que hará que las lágrimas caigan sin parar por tus mejillas.

El Comienzo Del Drama
El Lago Vygozero
El lago Vygozero es un enorme lago que se encuentra al noroeste de Rusia. Como todos sabemos, Rusia es un país muy frío y en invierno las condiciones ambientales son muy extremas. El lago Vygozero se congela totalmente llegando a alcanzar los -20 grados de temperatura. Si alguien cayera al agua no podría estar más que unos minutos ahí antes de que se congelara y muriera. Entonces el peligro de faenar en esas aguas era bastante alto y tenían que tener muchas precauciones.

El Lago Vygozero
En Busca De Alimento
La mamá oso y sus dos crías habían estado todo el otoño buscando alimentos en una orilla del lago opuesta a su cueva. Ellos bordeado el lago andando cientos de kilómetros para llegar a esa zona ya que en la zona donde ellos tenían la cueva los alimentos empezaban a escasear. El plan era comer lo suficiente para ponerse gorditos y volver a la cueva a hibernar antes de que cayeran las heladas.

En Busca De Alimento
El Hielo Llegó Antes De Tiempo
Sin embargo ese año estaba siendo más frio de lo habitual y las heladas llegaron antes de lo esperado. De la noche a la mañana la mamá oso y sus dos oseznos se vieron rodeados de nieve y hielo por todas partes. No había tiempo que perder, debían volver a la cueva o todos morirían congelados en aquella orilla. Sin embargo, ya no podrían ir bordeando el lago porque tardarían muchos días en regresar, así que decidieron cruzarlo por encima del hielo. El hielo, aún estaba fino y por las prisas, se quebró cuando iban por la mitad y los tres osos cayeron al agua.

El Hielo Llegó Antes De Tiempo
Los Abandonó
Al caer al agua, los oseznos se asustaron mucho y se subieron los dos encima de su madre ya que no sabían nadar muy bien aún, pero la estaban ahogando con su peso y no paraban de moverse con el miedo. La osa se revolvió y sacudió a sus dos ositos que salieron despedidos cada uno en una dirección. Sorprendentemente, en vez de ayudarlos a volver a la orilla, ella salvó su vida y dejó a sus hijos en el agua.

Los Abandonó
Nadie Lo Creería
Esta situación si se la cuentas a alguien no se la cree, una madre que abandona sus crías en mitad de un lago helado y sin saber nadar correctamente, pero el instinto de supervivencia es mucho mayor al de maternidad, al menos, en el mundo animal. O quizás la osa pensó que si se ahogaban los tres no podrían hacer nada en cambio si ella salía a la orilla podría buscar ayuda.

Nadie Lo Creería
No Había Tiempo Que Perder
Sin perder ni un segundo la madre osa empezó a rugir con todas sus fuerzas con la esperanza de que alguien la escuchara y viniera en su ayuda. A los ositos les hacía falta un milagro para salir de esa situación ya que eran muy pequeños y les empezaban a fallar las fuerzas. Además el agua estaba muy fría y se estaban empezando a congelar. No había mucho tiempo para ellos y todo pintaba muy mal.

No Había Tiempo Que Perder
A Punto De Desfallecer
Lo que los dos ositos estaban viviendo era un infierno total. Los pobres no paraban de moverse y tratar de mantenerse a flote con todas sus fuerzas pero ya se estaban empezando a agotar y el agua gélida no ayudaba. Mientras tanto su madre intentaba entrar al agua pero volvía a salir, rugía con todas sus fuerzas y se veía que estaba realmente desesperada y sin saber qué hacer. Estaban siendo momentos muy duros y no les quedaba mucho tiempo.

A Punto De Desfallecer
El Barco Pesquero
Los pescadores estaban tranquilamente en su barco faenando cuando de pronto escucharon unos fuertes rugidos de oso, todos se asustaron mucho y dejaron lo que estaban haciendo para ver de dónde provenían esos rugidos. A lo lejos, pudieron ver a la madre osa en la orilla y se veían en el agua dos cosas negras chapoteando, aunque no sabían lo que estaba ocurriendo, pusieron rumbo a toda mecha hacía allí. Esperemos que llegaran a tiempo.

El Barco Pesquero
A Toda Máquina
Corriendo y sin pensarlo dos veces, los pescadores pusieron rumbo al lugar donde estaba la osa, con miedo a la vez que incertidumbre por saber qué estaba pasando. A medida que se iban acercando se pudieron dar cuenta de lo terrible que era la situación, pudieron ver con claridad que había dos osos pequeños ahogándose en el lago y que su madre estaba desesperada en la orilla. No sabían cómo actuar realmente.

A Toda Máquina
Miedo A La Osa
Los osos son animales enormes que pueden matar a una persona con un simple zarpazo. La madre osa estaba muy nerviosa y desesperada en la orilla y aunque había abandonado a sus hijos para sobrevivir no se sabe cómo podría actuar al ver a personas acercándose a ellos, podría pensar que estaban atacando a sus hijos. Entonces los pescadores tenían miedo de acercarse mucho a ella y que les pudiera atacar. Tenían que pensar una estrategia y además a contrarreloj.

Miedo A La Osa
Pensando Rápido
Incluso tenían miedo de que los oseznos pudieran atacarles, al fin y al cabo, aunque fueran crías, eran animales salvajes del tamaño de perros grandes con grandes dientes y mandíbulas muy fuertes. Todo esto hacía que el plan de rescate se complicara mucho más, pero no podían dejar ahí a los ositos muriendo. Dejaron a un lado el temor, pusieron la mente fría y no dudaron en sacarlos de ahí pero ¿cómo? Los ositos pensaban mucho y estaban en el agua…

Pensando Rápido
Todo Preparado
Ya tenían todo pensado para sacar a los ositos del agua, cada uno en el barco tenía una misión y lo harían de manera muy organizada para que todo saliera bien y nadie resultara herido. No podían perder más tiempo porque los osos cada vez chapoteaban menos y sus fuerzas estaban flaqueando ya. Solo quedaba confiar en que ni la madre ni los hijos les atacara al acercarse a ellos.

Todo Preparado
Ya Estaban Allí
Por fin los pescadores llegaron a donde se encontraba el primero de los ositos, parecía que no iban a llegar nunca. Nada más acercarse el oso se encaramó en la orilla de la barca pero no conseguía subir por sí solo pues ya no tenía fuerzas suficientes, había que subirlo de alguna manera porque aunque ya no se ahogaría, podría congelarse y morir, había que secarlo y que entrara en calor y todo muy rápido pues el otro hermano seguía en el agua.

Ya Estaban Allí
Pescando Al Oso
Los pescadores tuvieron la brillante idea de lanzarle los aparejos al oso para pescarlo como si fuera un pez y así poderlo subir al barco. Cogieron las redes y las lanzaron al agua, el osito incluso las mordió pero no para romperlas, sino para agarrarse a ellas. Estaba desesperado por salir del agua. Los pescadores comenzaron a tirar de él hacia arriba. Ya faltaba poco para tener a este osito a bordo, pero ¿habría tiempo para sacar al otro?

Pescando Al Oso
Algo Fallaba
De pronto, la red se rompió y el oso volvió a caer al agua. Aunque era un bebé era muy pesado y la red no resistió su peso. Incluso uno de los pescadores estuvo a punto de caer al agua cuando esto sucedió y eso no se lo podían permitir pues sería un gran problema añadido. Debían pensar otra cosa y muy rápido, además debían ser muy cautelosos estaba vez para que nada fallare pero los nervios estaban a flor de piel.

Algo Fallaba
¿Y Ahora Qué?
No sabían qué más podían hacer y de pronto el capitán vio una red con palo que tienen para sacar cosas que flotan en la superficie, el palo no era muy resistente así que tendrían que acercarse mucho al oso para empujarle desde su parte de atrás hacia el barco y el que el palo no se rompiera, pero nadie quería arrimarse tanto al pequeño oso por si les mordía, en ese momento el osito les miró como si supieran lo que estaban diciendo.

Y Ahora Qué
Se Estaba Comunicando
Cuando el oso les miró a los ojos, ellos supieron lo que estaba pasando al instante. El pequeño oso les estaba diciendo con la mirada que podían confiar en él. Solo quería salir de allí cuanto antes, sano y salvo. Los pescadores captaron el mensaje a la perfección y ya no hubo dudas, sabían que nada malo les iba a pasar. Así que se dispusieron a toda velocidad a tratar de sacarle.

Se Estaba Comunicando
Arriba Con El Osito
Cogieron la red con palo y el capitán fue el que se acercó para tratar de empujar al oso hacia arriba, pero el pequeño era muy pesado y no tenía fuerza suficiente para ayudar. Rápidamente otro pescador fue en la ayuda del capitán para empujar juntos y aun así no eran capaces. Así que decidieron hacer palanca con el peso de sus propios cuerpos y parecía que el osito empezaba a subir.

Arriba Con El Osito
Un Último Empujón
El oso comenzó a elevarse y todos comenzaron a emocionarse, pero de pronto, el oso se resbaló y cayó de nuevo, los nervios estaban a flor de piel y no podían permitirse fallar en esto, dos vidas estaban en juego. Volvieron a intentarlo con todas sus fuerzas y ¡esta vez sí! Por fin consiguieron subir al primer osito y todos estaban locos de contentos. El oso muy relajado estaba en shock así que no podían ni moverse. Rápidamente lo cubrieron con mantas y lo empezaron a secar.

Un Último Empujón
Aún Falta Un Oso
Con la euforia del momento al subir al primer oso, nadie se dio cuenta de que el segundo oso ya no estaba. Todos se desesperaron y empezaron a mirar a todas partes a ver si lo veían pero no estaba. El pobre osito ya no había aguantado más y los pescadores se habían demorado mucho al sacar a su hermano…ya no había nada que pudieran hacer por él, al menos habían salvado una vida.

Aún Falta Un Oso
El Milagro
De pronto, uno de los pescadores vio asomar levemente la cabeza del segundo osito y gritó: “¡Ahí está!”. Sin perder ni un segundo fueron allí y trataron de pescarlo rápidamente pues se estaba hundiendo ya, no tenía fuerza en las patas porque se le estaban congelando, como el oso no había ya movimientos, de pronto un pescador no se lo pensó dos veces y se tiró al agua. Era una completa irresponsabilidad pero le salió de dentro.

El Milagro
Histeria En El Barco
Ahora todo tenía que ser mucho más rápido para que el pescador no entrara en hipotermia y tener que lamentar también la muerte de un compañero. El pescador se sumergió y empujó al oso hacia arriba, al estar en el agua no pesaba nada y pudo hacerlo bien, al llegar a la superficie pudieron pescarlo y el oso reaccionó un poco, estaba casi desmayado ya por el frio y por el agua que había tragado.

Histeria En El Barco
Todos A Bordo
Por fin consiguieron subir al segundo osezno a bordo y también al pescador que gracias a la adrenalina del momento, le sobraba energía y calor. Se quitó la ropa mojada, se puso una seca y se abrigó muy bien y como si nada. Al oso también lo taparon y empezaron a darle masajes para que entrara en calor y poco a poco se fue recuperando también. Afortunadamente ya todos estaban a bordo y a salvo.

Todos A Bordo
Felicidad
Todos en el barco estaban exhaustos de los nervios y la fuerza que habían empleado para sacar a los osos del agua, pero todos compartían el mismo sentimiento, una felicidad enorme y un gran orgullo por haber sido capaces de salvar dos vidas. Algunos lloraban incluso, otros se abrazaban y se felicitaban entre sí, había sido un gran trabajo en equipo y aunque ese día no pescaron nada, sabían que iban a dormir muy bien esa noche.

Felicidad
Final Inesperado
Pero aún faltaba algo por hacer, debían devolver los oseznos a su madre. Los pescadores pensaron que si se habían caído al agua era porque estaban intentando cruzar el lago, y si los dejaban a ese lado, lo volverían a hacer…pero ¿cómo podrían ayudarles a cruzar? Se les había ido la cabeza por completo y pensaron en subir a la madre a bordo, confiando en que ella no les atacase, era una completa locura pero debían intentarlo. Se acercaron a la orilla, soltaron la pasarela y sin pensarlo, la osa subió a bordo. Mientras, por precaución, todos los pescadores se habían metido en la cabina. Transportaron a la familia a la otra orilla y ellos se bajaron allí. Todo fue perfecto ese día.

Final Inesperado
Ambos a bordo
Al igual que el primer oso, el segundo cachorro también era pesado y requirió que los pescadores pusieran toda la fuerza que protegen para subirlo a bordo. También sabían que necesitaban preservación y trabajo duro. ¡Finalmente, ambos cachorros estaban en el bote!

Both On Board
Rescate milagroso
Cuando escuche que los cachorros de oso deambulan en un bote con pescadores a bordo, pensará que sus vidas están en peligro. Pero cuando piensas en esta historia, todos estarían de acuerdo en que fue un milagro que requiere una celebración. ¿Te imaginas a dos cachorros a punto de morir si no fuera por los valientes pescadores que les echaron una mano?

Miracle Rescue
Crias temblando
Los pescadores tuvieron la oportunidad de mirar a los cachorros de oso una vez que estuvieron a salvo en el bote. Los hombres notaron que los cachorros temblaban incontrolablemente. Esto se atribuyó al hecho de que acababan de salir de agua helada y ahora se encontraban en el mismo espacio que los humanos.

Shivering Cubs
La promesa del pescador
Ver las condiciones de los cachorros fue realmente desalentador para los pescadores. Luego tomaron la resolución de ayudarlos de todas las formas posibles. Y como mantenerlos no era una opción, los hombres sabían que tenían que devolver a los cachorros a tierra. Allí, se reunirían con su madre que esperaba cerca.

Fishermen Promise
Buscando un lugar para dejarlos
Por lo tanto, comenzaron a buscar un buen lugar en tierra para dejar a los cachorros de oso. Su objetivo era buscar un lugar en la tierra donde la madre osa eventualmente los encontraría. A pesar de que los había abandonado anteriormente, era obvio que quería recuperar a sus pequeños. Por fin, encontraron el lugar donde habían visto a la madre osa. Sin embargo, varias preguntas permanecían en sus mentes. ¿Estaba ella cerca? ¿Cómo actuaría ella en respuesta?

Searching For A Drop Off
Momento Tenso
Todos estaban al borde de sus asientos. No se veía a la madre osa y estaban preocupados por lo que sucedería. Los pescadores también estaban preocupados de que si aparecía, existía una alta posibilidad de que los atacara. Independientemente, creían que estaban haciendo lo correcto al liberar a los osos.

Tense Moment
Diciendo adios
Esperaron a la madre osa, pero fue en vano. Sin embargo, sabían que ella debía estar deambulando por los alrededores. Cuando llegó el momento de despedirse de los cachorros, fue bastante difícil ya que se habían encariñado con ellos en ese lapso de tiempo. Y dado que los cachorros aún estaban muy débiles, los hombres los llevaron a un lugar que sería fácil de ver para la madre osa.

Saying Goodbye
Un vinculo eterno
Después de asegurarse de que los cachorros estaban sanos y salvos, los hombres se convirtieron en héroes que vivieron para contar su historia. Fue genial que pudieran capturar todo el calvario con la cámara. De esta manera, otras personas no solo se enterarían, sino que también podrían verlo todo. Aparte de la experiencia memorable, los pescadores también crearon un vínculo inquebrantable con los dos cachorros de oso. Sin embargo, no todas las personas tienen tanta suerte en sus encuentros con la vida silvestre. Solo espere hasta que le contamos sobre un excursionista y su experiencia con la vida silvestre.

Lasting Bond
Guiados por sus corazones
Uno no esperaría que los pescadores completaran la misión de rescate ilesos. Después de todo, los osos generalmente se consideran criaturas agresivas y feroces. Pero debido a que su corazón estaba en el lugar correcto, pudieron rescatar a los dos cachorros. Sin embargo, algunos encuentros con criaturas salvajes no implican rescates exitosos. Todo lo contrario, de hecho. Por ejemplo, hay una historia sobre un excursionista solitario en California del que mereces escuchar.

Guided By Their Hearts
No siempre son animales salvajes que necesitan ser rescatados
Tenga en cuenta que las misiones de rescate no son solo para animales salvajes. Es probable que las personas a las que les gusta recorrer rutas de senderismo se encuentren con situaciones peligrosas todo el tiempo. Al embarcarse en un viaje en la naturaleza, también es probable que uno se encuentre con depredadores salvajes. Este es el tipo de historia de la que hablaremos …

Not Always Wild Animals Who Need Rescuing
La Historia de un caminante
La siguiente historia es un poco controvertida. Se trata de Robert Biggs, un excursionista de 69 años. Robert atestigua que tuvo suerte de seguir respirando después de la desafortunada situación en la que se encontraba. Le contó toda la historia a The Paradise Post. Sin embargo, la historia puede no ser del todo cierta, como veremos más adelante.

Story Of A Hiker
Accion en la vida real
Todo el mundo está definitivamente emocionado con The Revenant, la película que finalmente le valió a Leonard DiCaprio un Premio de la Academia. Sin embargo, ni siquiera esta emocionante película pudo eclipsar la historia de este excursionista de 69 años. Bueno, está bien, tal vez podría, pero esta historia supuestamente verdadera es bastante intrigante considerando que Robert podría haber perdido la vida mientras se embarcaba en una aventura en el norte de California.

Real Life Action
Disfrutando de la naturaleza
Robert estaba haciendo una caminata en la región centro-norte de California en 2012. Sin embargo, no se le pasó por la cabeza que podría enfrentar su muerte ese día. Durante su caminata, se encontró con una madre osa y su cachorro y decidió detenerse y observarlos por un tiempo. Después de la impresionante vista, Robert prosiguió con el resto del camino.

Enjoying Nature
No lo penso dos veces
Según Robert, este fue uno de esos momentos en los que puedes apreciar la naturaleza y disfrutar de la vista de una madre con su pequeño. Poco sabía él que ese momento resultaría ser mucho más después. ¡Este pequeño encuentro marcaría la diferencia entre la vida y la muerte para Robert!

Didn’t Think Twice
Depredador desconocido
Lo que este nativo de California no sabía era que lo estaban vigilando todo el tiempo. Mientras contemplaba la belleza de la madre del oso negro y su cachorro recién nacido, había un depredador desconocido acechándolo y al acecho a solo 40 pies de distancia.

Unknown Predator
León de montaña acechando
Robert era en realidad el objetivo de un feroz puma que estaba cerca. “Debe haber estado acechando al osito, pero me atacó en segundos”, dijo Robert. Lo que estaba destinado a ser una gran caminata se convirtió en algo mucho más peligroso.

Mountain Lion Stalking
Ataque sorpresa
Robert era en realidad el objetivo de un feroz puma que estaba cerca. “Debe haber estado acechando al osito, pero me atacó en segundos”, dijo Robert. Lo que estaba destinado a ser una gran caminata se convirtió en algo mucho más peligroso.

Surprise Attack
Batalla hasta la muerte
“Me agarró por detrás y me tiró al suelo. Estaba de rodillas ”, explicó Robert a The Huffington Post. “Hice sacar mi piedra porque estaba en una pendiente empinada, y golpeé al gato en la cabeza con ella”.

Battle To The Death
Salvador inesperado
Aparentemente, el pico y la mochila eran las únicas cosas que se interponían entre su cuerpo y el león en esta desafortunada prueba. Luego usó su arma para golpear al león nuevamente antes de que llegara su inesperado salvador. “Fue entonces cuando un borrón en mi lado izquierdo agarró al león por su garganta, resulta que era la mamá osa. Escuché un tremendo chillido, algunos gruñidos “.
That

Unlikely Savior
Intervencion milagrosa
El oso sacó al puma de la mochila de Bigg. Luego se peleó con el león y salió victorioso. Robert explicó que esperaba el resultado ya que el oso “pesaba más que el gato de 400 a 100 libras”. Esto hizo que el león huyera por su vida. Luego, el oso volvió a ponerse a cuatro patas, miró directamente a Robert y volvió con su cachorro.

Miraculous Intervention
Tan solo uns rasgunos
A pesar de haber hecho el recorrido de Bean Soup Flat antes, nunca imaginó que algo así le pasaría. Afortunadamente, Robert salió del ataque con solo pequeños rasguños que trató con peróxido. Incluso ignoró las súplicas de su esposa de ir al hospital. “Había heridas punzantes y la piel colgaba, y no sabes qué hay en sus patas”, explicaría más tarde su esposa.

Just Some Scratches
Agradecido para siempre
Robert expresó su agradecimiento al oso en una entrevista con The Huffington Post. “Estoy 100 por ciento seguro de que quería salvarme la vida. Hicimos contacto visual. Había visto a los osos antes y sé que ella sabía quién era yo “.

Forever Grateful
Sin evidencia
La historia de Robert es ciertamente cautivadora y un poco difícil de creer. Sin embargo, después de dar su testimonio, el Departamento de Pesca y Caza de California dijo que no creían su historia. Según el portavoz Andrew Hughan, la evidencia que presentó no fue convincente. Los resultados de la prueba de ADN determinaron que la sangre en la mochila de Robert no tenía signos de un ataque animal y otras pruebas estarían de acuerdo con esta evaluación. “Toda la evidencia – los resultados del laboratorio, una investigación en el lugar y los rasguños en el brazo del Sr. Bigg – es inconsistente con un ataque de puma”, dijo Kirsten Macintyre de la DFG. Verdadero o inventado … ¡es una gran historia!

Lack Of Evidence
Vida tranquila
Dejando a un lado las historias cuestionables, hay momentos en que la vida silvestre joven e indefensa está completamente abandonada, como los cachorros de oso. En la serena campiña de Lituania, un hombre llamado Erikas Plucas encontró algo que nunca esperó que cambió por completo su vida. Tiempos como estos nos recuerdan que incluso los animales salvajes a veces también necesitan un ángel de la guarda.

Quiet Life
Un visitante
Era un día cualquiera en su granja cuando Plucas regresó a su casa y se encontró con algo extraño. Justo en la puerta principal había un alce bebé acurrucado. Aunque esta zona de Lituania tenía toneladas de alces, esto no estaba bien. Plucas decidió acercarse con cautela al animal joven.

A Visitor